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-Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en la RD
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El agua, ¿un reto para la RD?
La República
Dominicana cuenta con una gran disponibilidad de agua fresca para uso
humano. Con más de 100 cuencas fluviales, almacenes de agua en acuíferos,
y precipitación adecuada, el balance hidrológico del país es más que
suficiente para abastecer las necesidades humanas. El agua es un recurso
natural de suma importancia, ya que se usa diariamente para satisfacer
cuantiosas necesidades humanas, desde la producción agrícola a la
manufactura a la producción energética. En muchos países, existen
conflictos internos por la escasez del agua. Esto se está viendo, por
ejemplo, en algunos estados de los Estados Unidos y en países de África,
donde la competencia por este recurso es intensa.
La República
Dominicana cuenta con la disponibilidad per cápita de agua más alta de la
región, con ríos importantes como los Yaqué del Sur y el Norte, el Yuna,
el Artibonito, y el Ozama. La región denominada como “Madre de las Aguas”
en las Cordillera Central, cubriendo 5% de la superficie del país,
proporciona alrededor del 80% del agua que usa la población Dominicana. La
precipitación anual en el país, dependiendo de la región, varía entre 600
y 2,200 milímetros (mm). Según la
Secretaria de Estado de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, anualmente 73 billones de metros cúbicos caen a la
superficie en precipitación, mientras que 51 billones de metros cúbicos se
evaporan. Esto hace una disponibilidad de entre 15 y 20 billones de metros
cúbicos anuales. Es estimado que los acuíferos almacenan alrededor de 1.5
billones de metros cúbicos anuales. La demanda total en el país es
alrededor de 10 billones de metros cúbicos.
Aun con la gran
disponibilidad de agua, el país todavía tiene problemas en relación al
acceso al agua fresca con buena calidad. Según las estadísticas de las
Naciones Unidas para el país, 92% de las viviendas urbanas tienen acceso
al agua directamente, mientras que la cifra es 62% para las viviendas
rurales. Aun así, el servicio solo es disponible en un promedio de 10% del
tiempo. Solo 50% de la población tiene acceso al tratamiento del agua
usada. Solo el 61% de la población tiene acceso al agua potable para
consumo directo. Aun con los problemas de acceso, en el país se consume
más agua per cápita con en muchos otros países, incluyendo Europa y los
Estados Unidos. El uso per cápita es de 900 litros por persona por día,
mientras que en Europa es de alrededor de 220 litros por persona por día.
Esto se atribuye a la gran ineficiencia que existe en el país con el
transporte y uso del agua, así como el gran uso del sector turístico, el
cual usa 280% más agua per cápita que el promedio de la región.
El reto de la
República Dominicana en el siglo 21sera incrementar la eficiencia, el
acceso, y la disponibilidad del agua fresca potable. En las últimas
décadas, se han desarrollado avances impresionantes, poniendo a la
República Dominicana arriba del promedio de América Latina. Pero en los
últimos años, el país he estado sufriendo de los impactos del cambio
climático, el cual está disminuyendo la precipitación y incrementando la
evaporación, causando sequias extremas en el país que solo son una
prevista de lo que traerá la intensificación del cambio climático, causado
por las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente dióxido
carbono.
Según las
proyecciones del incremento en la temperatura media global por el
Panel Intergubernamental Sobre Cambio
Climático, la región Caribeña sufrirá de sequias más intensas.
En el país, la precipitación promedia bajara de un actual de alrededor de
1,500 mm a 976 mm en el 2050 y 543 en el 2100. La evaporación también
incrementara por el incremento de la temperatura. En efecto, la
disponibilidad del agua se reducirá drásticamente de 15 a 20 billones de
metros cúbicos hoy a menos de 10 billones de metros cúbicos. Complicando
el problema estará la intrusión del agua salada a los acuíferos por le
subida del nivel del mar (algo que ya está pasando) y el incremento de la
demanda por el posible desarrollo económico que se notara en las
siguientes décadas.
Estas
proyecciones crean un gran reto para el país. Si la disponibilidad de agua
fresca se disminuye de tal forma en este siglo, tendrá un impacto grave en
la calidad de vida de los Dominicanos y posiblemente creara conflictos
internos. Por esta razón, es necesario ejecutar una política de agua hoy
que tenga en mente el largo plazo y cuente con la mejora en la eficiencia
del uso del agua, la innovación en tecnologías de agua, y el manejo
sostenible de los recursos existentes. También debe priorizar la calidad
del agua y el acceso a la población. Recientemente, el
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos ha estado promoviendo una
Ley del Agua para crear un marco legal para el manejo del agua en el país.
Además de esto, el país tendrá que buscar ayuda externa para implementar
tecnologías y practicas nuevas, tales como la desalinización, el reciclaje
del agua, y el riego eficiente. El agua es un recurso básico para la
calidad humana. Para asegurar un futuro sostenible y justo, el país debe
aceptar el reto que nos enfrenta y comenzar a tomar medidas hoy para el
futuro.
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RD puede
ver reducida agua hasta 60%
(10 de diciembre de 2007) El
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) presentó oficialmente en República Dominicana
el
Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2007 - 2008,
titulado "La lucha contra el cambio climático:
Solidaridad frente a un mundo dividido",
en un acto realizado el pasado lunes 10 de diciembre
de 2007en el Recinto Santo Tomás de Aquino de la
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra
(PUCMM).
El
Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2007 – 2008
advierte que el mundo debe centrarse en aquellos
impactos del cambio climático en el
desarrollo que podrían producir reveses sin
precedentes en aspectos como la reducción de la
pobreza, la nutrición, la salud y la
educación.
El
documento ofrece un panorama descarnado de las
amenazas que implica el calentamiento global y
revela que el mundo avanza hacia un “punto de
inflexión” que podría atrapar a los países más
pobres y a sus ciudadanos más vulnerables en
condiciones de desventaja cada vez peores y dejar a
millones de personas enfrentadas a la malnutrición,
a la escasez de agua, a amenazas ecológicas y a
pérdidas en sus medios de sustento.
El
Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) 2007-2008
destaca que el margen de tiempo disponible para
ponernos en marcha es de apenas un decenio. De no
aprovechar esta oportunidad, un aumento de
la temperatura superior a los 2° Celsius podría
detener y luego revertir los avances logrados
en salud, educación y reducción de la pobreza entre
la población más vulnerable del mundo.
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