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Del
Listín Diario, La Vida, 7 de mayo del 2005
Memorias de "Cachafú"
América
Tejeda

SANTO
DOMINGO.- "Cachafú: ni izquierda ni derecha, manca" Muchos recordarán
esa frase que por años identificó a la popular revista dominicana de
humor político. Surgió en la época en que los días se mostraban
políticamente convulsivos por las circunstancias que atravesaba el país
después de la caída de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo. En su
contenido se satirizaba a funcionarios y personalidades del momento a
través de caricaturas.
La
responsabilidad de su creación, en el 1962, recayó sobre un grupo de
jóvenes, entre ellos Pedro Gil Iturbides, Francisco Alvarez Castellanos,
Virgilio Alcántara, Juan José Ayuso, Moisés Blanco Genao, Luis Augusto
Caminero, Julio Silvestre Díaz y otros que tuvieron la idea de poner en
circulación una revista con un tipo de humor al que no se estaba
acostumbrado en el país.
Para
Silvestre Díaz, uno de sus principales promotores, "Cachafú" se
convirtió en parte de su vida. Poco a poco fue adquiriendo las acciones
de Francisco Alvarez Castellanos y Pedro Gil Iturbides, hasta
convertirse en su director.
"Esta
revista fue la pionera en su género, y con ella se demostró que en el
país se puede trabajar con un contenido de humor político como el que se
publicaba para esos años, que ilustrado con caricaturas plasmaba
situaciones políticas y aspectos relevantes de la sociedad, y logró
mantenerse gracias a que no acuñaba intereses particulares", comentó
Silvestre Díaz a LISTIN DIARIO.
Sentimientos de nostalgia se apoderan de
él al
momento de presentar a esta redactora ejemplares que él conserva cual
tesoro de gran valor.
Según el
veterano comunicador, la historia de las publicaciones dominicanas ha
visto nacer y morir muchos proyectos de esta naturaleza y "Cachafú"
representaba una publicación por una causa, que hizo sus aportes a los
medios escritos.
"Nosotros prácticamente fuimos una escuela de caricaturistas, por la
que pasaron casi todos los de la época, y realmente fue una escuela ya
que no habían tantos medios, y hacíamos los diseños muy variados porque
aprovechábamos a los diferentes caricaturistas y así dábamos más
oportunidades", indicó.
En su
contenido, la revista incluía secciones fijas, entre las que figuraban
"Cobrando Tela", "Diccionario", "Los líos de Maximito", "Profecías",
entre otras que eran del agrado de los lectores.
El
receso
Silvestre Díaz relató que la revista "Cachafú", que se empezó a publicar
en el 1962, tuvo un receso de siete meses, cuando luego de pasar la
Revolución del 1965, un comando penetró a la oficina ubicada en la calle
El Conde esquina Espaillat y sustrajo todo el mobiliario, incluyendo una
colección de las publicaciones.
Luego de
unos meses volvió a circular hasta 1967 cuando cerró por razones
económicas. El no descarta la posibilidad de reeditarla si aparece una
editora que lo respalde. "Pero yo solo no me quiero embarcar en el
proyecto, resultaría muy costoso, y el público es más exigente con lo
que es la tecnología de hoy".
El
equipo de periodistas y caricaturistas estuvo conformado por figuras de
la prensa escrita, entre los que recuerda a varios que se mantuvieron
hasta hace algunos años como Alfonso Acosta Feliz, Rubén Darío Vallejo
(fallecidos), Francisco Alvarez Castellanos, Rafael César Hoepelman.
También mencionó a David Romero, Danilo Peguero, David Morales y
Alejandro Cruz.
A esta
redactora le llamó la atención un tipo de publicidad muy particular en
la que en el espacio pagado por el cliente solía aparecer un anuncio
sin firma y sin identificar el producto o marca. Por ejemplo se lee en
uno: "Este espacio lo paga una empresa amiga de Cachafú".
Silvestre Díaz explicó que "se hacía de esa manera porque la revista era
muy caliente, muy crítica y a veces tocaba algunos intereses de ciertos
personajes, había mucho temor y el que pagaba ese espacio posiblemente
no quería que se supiera que apoyaba a Cachafú".
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